La rentabilidad de aburrise
Abúrrete para tener mejores ideas. Fin. Ese es el mensaje. ¿Sigues leyendo para desglosar un poco? Vamos allá.
Cuando era adolescente, recuerdo que había problemas de física o de mates que no encontraba la solución. Me encabezonaba en que tenía que ser de tal manera y no me salía. Me frustraba muchísimo. Y solía pasarme que paraba a merendar o a cenar y, como por arte de magia, me venían las ideas a la cabeza y corría a mi habitación a probarlas sobre el papel. Solían funcionar casi siempre. ¿Te ha pasado algo así?
En las redes sociales veo que está de moda decir a la gente: "Abúrrete. Hoy en día con tanto estímulo ya nadie tiene tiempo de aburrirse." Pero claro. Volvemos a lo de siempre. Es fácil lanzar el mensaje de "lo que supuestamente tenemos que hacer" pero la práctica es bien distinta. Tenemos mil cosas en la cabeza: todo el estrés del trabajo, conversaciones pendientes, exámenes a la vuelta de la esquina, acordarse de poner gasolina para anticiparte al viaje que tienes pasado mañana o comprar el seitán para el finde por darte un capricho entre legumbre y legumbre. ¿Cómo incorporo el aburrimiento a mi vida y qué rentabilidad me da eso?
Bueno, para mí, sin duda, la mejor forma que tengo de aburrirme es salir a pasear. Muchas veces, a lo largo del día, me van saliendo ideas para escribir post. Pero lo que hago es apuntármelas a modo esquema en notas del móvil y luego me olvido porque, claro, tengo prisa por mantener mi mente ocupada con tropecientos estímulos cognitivos. Y es justo en los paseos cuando me he dedicado tiempo para grabarme notas de voz. Dialogando conmigo mismo para luego transcribirlo y adaptarlo a formato blog. Saco rentabilidad del paseo y luego de plasmarlo mejor.
Dicen que con la meditación se obtienen beneficios similares. Pero como escribió Michael Ende: «esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión».
Lo que puedo decir dela meditación y del aburrimiento es que son cosas que se pueden practicar. Y que cuanto más se practican más rápido alcanzas esas sensaciones. Si una persona muy nerviosa, con muchísimas ideas en la cabeza y un estrés del copón se pone a meditar lo más probable es que salga más perjudicada de lo que estaba. Y si se pone a "aburrirse" le pasará lo mismo: vaya pérdida de tiempo y qué agobio más innecesario porque Gorgo dice que es bueno, como muchos influencers. Y es que no va de eso. No va de que yo o nadie te diga qué hacer. Va de que lo que resuena contigo lo integres y lo que no, lo dejes pasar o lo dialogues conmigo si te da por ahí. Va de que igual lo que a mí me sirve, a ti no. Va de que no es una solución mágica a nada, son hábitos y son pequeños avances que me ayudan a estabilizarme emocionalmente.
Hablando con una amiga, me he dado cuenta de que esto de aburrirse o meditar también lo he aplicado cuando me estaba calentando demasiado en una discusión. Y he decidido pedir un momento a la otra persona para rebajar temperatura y pensar con más calma. No es algo tan extraño o de los mundos de yupi, siento que es algo palpable que puede ayudarnos a comunicarnos mejor.
Chikarada, yukida, shinenda.
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