Comparación
La comparación requiere siempre de contexto. Esta es la idea principal de este post. Ya puedes dejar de leer o ahondar un poco en qué me ha llevado a pensar así.
Dicen "no te compares" pero una vez más, lo veo una frase vacía para salir del paso. La verdadera idea es compararse con criterio. Y en este caso, el criterio es el contexto. Todos sabemos que las redes sociales muestran cuerpos y vidas increíbles y no muestran todo lo demás. Ya ni hablamos de edición de fotos y vídeos para aparentar estatus. Pero hoy quería hablar de algo más profundo.
Ya no es solo el "no te compares con el influencer de turno": porque sabemos que esta persona tiene tiempo suficiente para entrenar dos veces al día, caminar 20k de pasos e ir generando contenido en redes, vive de eso. Sino que luego avanzas un paso más en la comparación y te dicen "compárate contigo mismo". Bueno, hemos avanzado algo, porque ahora nos comparamos con un contexto que conocemos. Pero tampoco es esa la verdadera cuestión. Falta algo.
Y aquí entran en juego las circunstancias. Muchas veces queremos entrenar como antes y no nos damos cuenta del tiempo que llevamos sin entrenar o, como en el caso de una amiga: aceptar que había sido madre hace poco, o en mi propio caso: tener un dolor que impida hacer la vida que llevabas antes.
Cuando aceptamos nuestras circunstancias actuales dejamos de culpabilizarnos por no hacer lo que hacíamos antes. Es imposible. Somos la misma persona en diferente circunstancia, por ende eso nos lleva a cambiar nuestra identidad y poco a poco desligarnos de la persona que éramos y afrontar la nueva.
Solo así abrazamos el cambio y nos respetamos desde el cómo estamos ahora. No desde un pasado cuando todo era más fácil. Y este punto me parece super interesante. Cuando se habla de aceptarnos a nosotros mismos, yo me refiero justo a esto: a verme tal cual soy ahora para poder avanzar. Si no comprendo mi punto de partida actual voy a frustrarme muchísimo, si no acepto mi punto de partida actual voy a estar sufriendo y llorando por las esquinas como me ha estado pasando. La vida nos trae problemas y si no aprendemos a adaptarnos, a cambiar nuestra identidad, nos estancamos en el fango. Algunas veces podemos posponer el proceso, pero al final siempre toca rendir cuentas.
Eso es todo.
Chikarada, Yukida, Shinenda.
Comentarios
Publicar un comentario