¿Bebo Alcohol?
Respuesta corta: No. Ya está. Fin. Respuesta larga con su reflexión extrapolada aquí abajo:
He visto muchos reels de gente que sabe más que yo, que la idea no es añadir más cosas sino quitar más cosas: quitar ultraprocesados, quitar alcohol, quitar carbohidrato simple... Pero a mí me funciona mejor la técnica por desplazamiento. Y esto es algo a lo que le he puesto nombre muchísimo más tarde, cuando lo viví no sabía que estaba ejecutando esa técnica. Cuando empecé a entrenar en Fuertafit, a principios de 2017, aprendí cómo entrenar fuerza, cómo hacer mejor el cardio, a ser más constante... pero había algo que me frenaba. Cada finde o cada dos salía con los amigos a los bares: las birras volaban entre risas, dardos y futbolín.
Cuando era más sedentario, que solo hacía alguna clase de cardio pero nada muy intenso, podía tolerarlo todo, pero conforme fui llevando a mi cuerpo a romper límites como hacer alguna dominada, levantar más en press banca o los hiits del estilo tabata en bici/cinta de correr me daba cuenta de que algo me lastraba y mucho. Que no avanzaba bien. Aún me costaba quitar los ultraprocesados como chocolate, pizza y patatas pero había algo que no me importaba quitar: el alcohol.
Hice un trabajo interno y me di cuenta de que solo bebía para socializar. Que yo en mi casa no me abría una cerveza. Así que pasé de beber cada finde a eliminarlo por completo. En apenas un mes noté cómo avanzaba muchísimo más deprisa. Fue un antes y un después.
Cuando llevé mi cuerpo al límite noté que cada cosa que me metía en el cuerpo tenía una repercusión. Tanto lo bueno como lo malo. Ahí daba igual la ciencia, aunque todo apuntaba en su favor: la dosis de alcohol que me puedo meter sin riesgo y sin que me perjudique es cero. Como es algo que yo no necesito realmente, puedo prescindir. Me costó más ir cambiando de chocolate con leche al de 85% que dejar el alcohol.
Y entonces puedes estar pensando: Al princpio del blog has dicho que los que saben hablan de quitar cosas y es justo lo que has hecho. Pues aquí viene el secreto implícito: Tuve que añadir el deporte a mi vida para eliminar el alcohol. Hasta que no vi una necesidad real por querer mejorar, cuidarme, no dejé el alcohol. Siendo sedentario no notaba apenas sus efectos, pero cuando empecé a entrenar en serio sí.
Esto se puede extrapolar: si empiezo a comer mucha proteína, me siento más saciado y por ende, reconozco antes cuando tengo hambre emocional o hambre real y evito comer lo que me aleja de mi objetivo. Es decir: desplazo alimentos que me alejan de mi objetivo gracias a añadir alimentos que me acercan a donde quiero llegar. Y esta es la técnica de desplazamiento que más adelante he visto por ahí y comprobado en mis propias carnes antes de ponerle nombre.
¿Cuántas veces nos centramos en los noes de la vida en vez de reconducirnos por los síes? Cuántas veces le damos vueltas a "no debo comer chocolate" en lugar de pensar "voy a mantenerme saciado, voy a salir a dar un paseo, voy a rellenar este huequito de la tarde haciendo algo que me entretenga para no pensar en comida,..." Es que cambia el enfoque totalmente. Aquí es cuando entra la típica metáfora de: "No pienses en elefantes rosas saltando a tu alrededor." Evidentemente te viene esa imagen a la cabeza. Como mucho podrás reconducirla y cuando te hable de "elefante rosa" puedas cambiar el color a amarillo. Puedas detercar el patrón del pensamiento intrusivo y cambiarlo antes. Y es más fácil enfocarte en otra cosa que estar luchando contra ese pensamiento intrusivo constantemente. Por un lado es genial detectar esos pensamientos y cambiarlos en cuanto surgen y por el otro, tener siempre presente el foco a donde te quieres dirigir en vez de estar mirando a otros lados del camino que sabes que te conducen a sitios indeseables por los que ya transitaste.
Hasta aquí la reflexión de hoy.
Chikarada, yukida, shinenda.
Comentarios
Publicar un comentario